Historia
Un 27 de enero de 1945
Acunado en los comienzos de la década del ’40 -según citan los registros históricos-, y gestado formalmente a partir de la tarea de Perón desde la Secretaría de Trabajo y Previsión en el ’43 -antes de ser por primera vez Presidente de la Nación-, nuestro Sindicato Obrero Curtidor nació el 27 de enero de 1945 bajo la personería gremial número 10.
Al cumplirse seis décadas de tan importante acontecimiento, nuestra Comisión Directiva encabezada por el compañero Walter Correa exhorta a los compañeros a no claudicar en el reclamo de sus derechos, invitando a tomar el modelo de aquellos tiempos del General Perón, se llamó a los compañeros a sumarse, cada uno desde sus mismos puestos de trabajo, a la lucha por los derechos del trabajador que sólo Perón supo hacer respetar.
Al conmemorarse en 2005 el 60° aniversario, hicimos público nuestro compromiso, que es el compromiso del Sindicato Obrero Curtidor, de ir mucho más allá de la permanente y firme defensa del trabajador en el ámbito laboral y social; no pararemos hasta lograr la verdadera reivindicación histórica que los obreros curtidores desde hace largos años merecen, acorde a su esfuerzo y sacrificio diario.
Consideramos que la situación del trabajador curtidor en cuanto a su condición laboral como salarial a lo largo de los últimos años, no conduce para nada con lo que realmente le corresponde y se merece. De ahí que en estos cuatro años que tenemos de mandato nos hemos propuesto cambiar la historia, y sin duda que la vamos a cambiar.
Antes, Ahora y Siempre
Por aquellos primeros años del gremio, febrero de 1948, el entonces secretario general, compañero
Manuel Gómez, reflejaba en ‘Curtiembres’ –nuestra revista de esa época- las reflexiones en esos días del General Perón.
“Para que la mejora de la clase trabajadora pueda ser íntegra, para que ella abarque todos los ángulos de su zona de incidencia, es fundamental que el obrero aumente su cultura y acreciente su capacidad de producción, pues con lo primero se justificará la elevación social que
pretendemos y deseamos para la clase trabajadora, y con lo segundo, los mejores salarios serán el inmediato resultado de su mayor y mejor producción.
Cuando el obrero sea más culto como hombre y como ciudadano se aminorarán las vallas que hoy separan a la sociedad en sectores de influencia, y de valores no equivalentes. Tendremos una clase social obrera de mayor gravitación que la actual. Lo mismo, mejores salarios, mejor estándar de vida.
Una organización de servicios sociales adecuada hará que sean menos modestas y menos necesitadas las clases que hoy clasificamos como tales. Pero ahora es el obrero el que debe realizar las próximas etapas, procurando mejorar social y profesionalmente”, sostenía el General.
Hoy a 60 años, lo hechos nos demuestran que siempre será así. Como nos hace ver
Perón, debemos estar preparados para cada etapa por venir, y para eso hay que participar. |